Hasta 150 m²
Piso o casa de hasta 150 m².
- Vivienda de hasta 150 m²
- Sin tener que salir de casa
Valoración de nuestros clientes basada en 1582 opiniones en Google
T
K
J
J
R
D
V
I
V
K
V
D
D
I
I
Z
V
I
V
PUn método que llega hasta el nido, no solo a las hormigas visibles, y más de 80 000 clientes que ya han confiado en nosotros.
Los sprays del supermercado solo matan las hormigas que ve: el nido sigue oculto y la colonia se recupera enseguida. Nosotros utilizamos cebos profesionales que las obreras llevan por sí mismas hasta lo más profundo del hormiguero y con los que alimentan a las larvas y a la reina. Con la muerte de esta, perece toda la colonia.
Utilizamos un biocida profesional diseñado para el control de hormigas. Lo aplicamos con precisión en los rastros activos y en los lugares donde se alimentan, sin tratar innecesariamente toda la casa, sin olores sofocantes y sin que tenga que salir de casa.
A diferencia de los productos en polvo y en emulsión de uso generalizado, el nuestro no deja residuos blancos en baldosas ni paredes y no tiene ningún olor químico. Nada más terminar el tratamiento puede usar la vivienda con total normalidad.
No tiene que salir de casa ni antes ni después del tratamiento. Nada de ventanas cerradas, de horas de encierro sofocante ni de otros métodos anticuados. El servicio se realiza también en hogares con personas encamadas: la vivienda se usa con normalidad nada más aplicar el producto.
En los hogares búlgaros se encuentran distintas especies de hormigas (la hormiga de jardín, la hormiga faraón, la hormiga carpintera) y cada una acepta un cebo diferente. Nuestros especialistas identifican la especie in situ y eligen el producto que precisamente esas hormigas llevarán de vuelta al nido.
Una confianza construida con resultados reales.
Когато избирате фирма за обработка на дома си, доверието има значение. Високият ни рейтинг е резултат от десетки хиляди посещения, внимателен оглед, професионално изпълнение и коректно отношение към всеки клиент. Това е причината толкова много хора да ни препоръчват, след като сме им свършили работата. Прочетете отзивите
Certificados y afiliaciones
Los precios se indican en euros con IVA incluido y son válidos para Sofía, Plovdiv y Pernik. En las localidades cercanas a estas ciudades se aplica un recargo adicional por transporte y tiempo (véase debajo de la tabla de precios).
Piso o casa de hasta 150 m².
Vivienda grande, casa o jardín de hasta 300 m².
Empiece a escribir el nombre de la ciudad o el pueblo para ver un precio orientativo de transporte y tiempo.
Si no encuentra su localidad en la lista, póngase en contacto con nosotros: comprobaremos si damos servicio en la zona y le daremos un precio exacto según la ubicación.
Los cebos llegan hasta el hormiguero y la reina, no solo a las hormigas visibles.
Biocida certificado de base acuosa. Sin olor, sin residuos, sin necesidad de salir de casa.
No tiene que salir de casa. Puede usar la vivienda con normalidad nada más terminar el tratamiento.
Biocidas autorizados para entornos residenciales. Tras cada tratamiento recibe un informe de servicio y la factura.
Hablamos inglés y búlgaro.
Certificados y afiliaciones
Las hormigas figuran entre las plagas domésticas más persistentes. Una a una son inofensivas, pero detrás de cada obrera que ve en la encimera hay una colonia entera, de cientos a decenas de miles de individuos, y una reina escondida en lo más hondo del nido. Mientras la reina siga viva, la colonia se recupera una y otra vez.
Su aparición rara vez es cuestión de higiene. Las hormigas exploradoras entran desde el exterior por las grietas más pequeñas en busca de comida y humedad. Cuando encuentran una fuente, dejan un rastro de feromonas y detrás de ellas se pone en marcha toda la hilera. Las hormigas que se ven en la encimera, junto al fregadero, en el baño o en la terraza son solo las obreras que recorren la ruta; el nido suele estar oculto en la tierra alrededor del edificio, bajo las baldosas, detrás de los rodapiés, en huecos de las paredes o bajo el aislamiento. Por eso rociar solo las hormigas visibles nunca resuelve el problema: mata a las obreras, pero el nido sigue enviando otras nuevas.
Las hormigas buscan tres cosas básicas: comida, agua y un refugio adecuado. Incluso una vivienda muy limpia puede atraerlas: basta una miga de azúcar en la encimera, una mancha de grasa detrás de la cocina, un tarro de miel abierto, comida para mascotas o una gota de agua junto al desagüe. Cuando encuentra una fuente, la exploradora regresa y en cuestión de minutos toda una hilera sigue la misma ruta.
Las causas más habituales por las que las hormigas se dirigen a su casa:
Estas causas suelen combinarse: un nido exterior más una fuente interior de comida o agua. Por eso la solución duradera siempre abarca ambas cosas, y no solo una.
En los hogares búlgaros se encuentran con más frecuencia varias especies de hormigas. Cada una tiene un comportamiento distinto, prefiere un alimento distinto y reacciona de forma distinta a los productos, por lo que el cebo se elige según la especie. Nuestro especialista la identifica in situ.
La más frecuente: negra, de 3–5 mm. Anida en la tierra alrededor del edificio y entra en casa atraída por lo dulce y lo graso.
Pequeña, amarillenta, de unos 2 mm. Anida dentro del edificio, en paredes y huecos. Difícil de erradicar.
Grande, de hasta 12 mm. Se instala en madera húmeda y puede dañar estructuras de madera.
Encimeras, armarios, azucarero: las hormigas se sienten atraídas por lo dulce, lo graso y las migas.
Alrededor de fregaderos, baños y tuberías: ahí las hormigas encuentran el agua que también buscan.
Grietas, rodapiés, zócalos y juntas alrededor de las ventanas: por ahí entra la hilera desde fuera.
La especie importa: con la pequeña hormiga faraón, una fumigación inadecuada puede dispersar el nido en varios focos menores y hacer el problema bastante más difícil. Con hormigas grandes alrededor de vigas viejas o madera húmeda, además, hay que comprobar si están anidando en la propia estructura. Por eso un buen tratamiento no empieza fumigando, sino valorando de dónde vienen las hormigas y qué enfoque llegará hasta la colonia misma.
El error más habitual es rociar las hormigas con un spray del supermercado. El spray mata al instante a las obreras que ve, y eso es precisamente lo que crea la falsa sensación de que el problema está resuelto. Pero las hormigas visibles son menos del 10% de la colonia. El resto, las larvas, las pupas, las obreras nuevas y la reina, está oculto en el nido y queda intacto.
Y hay más: el fuerte olor del spray hace que las hormigas supervivientes abandonen sus rastros, abran otros nuevos y, a veces, dividan el nido en varios focos menores (la llamada “gemación”). Así, el problema no solo vuelve, sino que se extiende: puede pasar de la cocina al baño, de la terraza al salón o incluso a un piso vecino. El cebo funciona al revés: las hormigas lo toman por comida, lo llevan de buen grado al nido y se lo dan ellas mismas a la reina.
Los cebos profesionales aprovechan el propio comportamiento de las hormigas contra la colonia. Las obreras reconocen la base alimenticia como una fuente de azúcares o proteínas, la toman y la llevan de vuelta al nido, donde la reparten entre las demás hormigas, las larvas y la reina. Precisamente por eso el principio activo actúa con retraso: si el cebo matara al instante, la obrera moriría por el camino y nada llegaría a la colonia.
Colocamos el cebo justo en los rastros activos de las hormigas. Las obreras lo reconocen como comida y empiezan a llevarlo de vuelta al nido.
En el nido, las obreras alimentan con el cebo a las larvas, a las pupas y a la propia reina. El principio activo actúa con retraso, justo lo bastante despacio como para extenderse por toda la colonia antes de hacer efecto.
La reina es la única que pone huevos. Sin ella, la colonia no tiene forma de recuperarse: la producción de nuevas hormigas se detiene y la colonia desaparece por completo.
Esto significa que durante los primeros días es del todo normal ver más hormigas alrededor del cebo colocado, y no menos. Es señal de que el cebo ha funcionado: las hormigas lo reconocen, se congregan a su alrededor, comen y lo transportan. No rocíe sobre el cebo, no lo limpie y no lo cambie de sitio: el olor de los productos de limpieza o de otros sprays puede hacer que las hormigas lo abandonen y que el efecto se debilite justo cuando empieza a actuar.
Durante la visita realizamos un tratamiento integral, adaptado a la especie de hormiga y a la vía por la que entran en la casa. El tratamiento estándar incluye:
En casas y viviendas en planta baja se presta especial atención a las terrazas, el jardín, los suelos exteriores, los cimientos, las macetas y los lugares con humedad: a menudo el verdadero origen es exterior y fumigar solo dentro no basta. En pisos, el foco está en la cocina, los baños, los patinillos, las tuberías, los balcones y las líneas comunes de instalaciones por las que la colonia puede pasar de una vivienda a otra.
El tratamiento de una vivienda estándar lleva unos 20–30 minutos. No vacíe los armarios de la cocina ni friegue a fondo antes del tratamiento: es importante que los rastros de las hormigas estén activos, para que podamos colocar el cebo justo sobre ellos. Todo lo que haya que preparar se lo explicaremos por teléfono.
El efecto comienza de forma gradual. Algunas hormigas desaparecen en los primeros días, pero la extinción total de la colonia requiere tiempo: justo el que necesita el cebo para pasar por las obreras y las larvas y llegar hasta la reina.
En una colonia normal, la actividad disminuye bruscamente en 1–2 semanas y las hormigas desaparecen en 2–3 semanas. En casos más complejos (varios nidos, mucha actividad exterior o huecos de difícil acceso) puede ser necesario repetir el tratamiento pasadas 2–3 semanas. En algunas especies y en colonias muy grandes esto es del todo normal.
Lo más importante es no interrumpir el proceso antes de tiempo. Si tras el tratamiento se fumiga con otros productos, se retiran los cebos o se lavan los rastros activos con productos de limpieza fuertes, el efecto puede cortarse justo cuando el cebo empieza a actuar en lo más profundo del nido.
El producto que utilizamos es un biocida certificado de gama profesional, de base acuosa. No contiene disolventes, no desprende vapores irritantes y no deja residuos en baldosas ni paredes.
Lo aplicamos también en hogares con niños, bebés, embarazadas, personas encamadas, gatos, perros y aves, según la etiqueta y con indicaciones para cada vivienda. No se requiere ningún plazo de reentrada, ni ventilar, ni abandonar la vivienda antes o después del tratamiento.
Los cebos se colocan en puntos precisos, normalmente en grietas, detrás de los muebles o en zonas a las que los niños y los animales no tienen fácil acceso. Si en la vivienda hay bebés, niños pequeños, embarazadas o mascotas, díganoslo de antemano para que elijamos la forma de colocación más adecuada.
Se pone en contacto con nosotros por teléfono (+359 879 200 906) o a través del formulario del sitio web.
Acordamos una hora cómoda para el tratamiento, normalmente en un plazo de 24–48 horas desde la solicitud, según la carga de trabajo de nuestros equipos y su disponibilidad.
El especialista identifica la especie de hormiga, sigue los rastros hasta los puntos de entrada, coloca cebos en gel en los rastros activos y aplica biocida en los puntos de entrada. Recibe un informe de servicio y la factura.
Es posible que vea temporalmente más hormigas alrededor del cebo; es normal y deseable: lo están llevando al nido. No lo limpie ni rocíe sobre él.
Cuando el cebo llega a la reina, la colonia deja de recuperarse. En el plazo de 1–3 semanas la actividad se apaga y las hormigas desaparecen.
No hace falta una preparación complicada, pero algunas cosas ayudan mucho al especialista a orientar el tratamiento con precisión:
Cuanto más precisa sea la información sobre los rastros y los puntos de entrada, con más exactitud se orienta el tratamiento y más rápido llega el cebo al nido.
Los primeros 5–7 días tras el tratamiento son los más importantes: es cuando el cebo se transporta al nido y empieza a actuar sobre la colonia. Durante este periodo, deje que las hormigas hagan su trabajo:
Si pasadas 3–4 semanas sigue viendo mucha actividad, llámenos para una nueva valoración: puede haber un segundo nido o un punto de entrada que no era visible en la primera visita.
Las hormigas son más activas en los meses cálidos: las invasiones empiezan en primavera y alcanzan su pico en verano. Un tratamiento integral suele bastar para eliminar la colonia. Si la colonia es muy grande o antigua, puede convenir repetirlo pasadas 2–3 semanas, y la fumigación preventiva de los puntos de entrada mantiene alejadas a las colonias nuevas.
Un tratamiento con cebos y fumigación. En colonias grandes, lo repetimos si es necesario al cabo de 2–3 semanas.
Fumigación preventiva de los puntos de entrada a principios de primavera y en otoño.
Una vez al año para hogares sin problema activo, antes del comienzo de la temporada cálida.
El tratamiento profesional elimina la colonia, pero unos hábitos sencillos reducen el riesgo de que una nueva colonia descubra su casa:
Estas medidas no sustituyen al tratamiento profesional, pero prolongan su efecto e impiden que las exploradoras encuentren un nuevo motivo para entrar.
Respondemos a las preguntas más importantes que nos hacen nuestros clientes.
El tratamiento de una vivienda estándar suele llevar unos 20–30 minutos.
En ese tiempo, nuestro especialista inspecciona los lugares donde aparecen las hormigas, determina por dónde entran, trata las zonas clave y da breves indicaciones sobre lo que no debe limpiarse justo después de la visita.
En los casos habituales no es necesario que salga de casa.
El tratamiento contra hormigas se realiza con productos y métodos profesionales adecuados para entornos residenciales. Los productos se usan de forma controlada, solo en los lugares necesarios y por un especialista cualificado.
No se requiere ninguna preparación especial ni un largo periodo sin acceso a la vivienda. Tras el tratamiento, nuestro equipo le dará indicaciones breves y claras sobre qué no limpiar de inmediato, para lograr el mejor resultado.
Sí. Cuando se realiza de forma profesional y los productos se aplican según la etiqueta, el tratamiento puede hacerse también en hogares con niños y mascotas.
Trabajamos con productos profesionales destinados al uso en entornos residenciales. Los aplicamos de forma controlada y solo donde es necesario. Así logramos un tratamiento eficaz sin tratar innecesariamente toda la vivienda.
No hace falta trasladar a toda la familia ni hacer una preparación complicada. Basta con seguir las breves indicaciones que nuestro equipo le dará después del tratamiento.
Con un tratamiento correcto, la actividad suele empezar a disminuir en pocos días.
En una colonia más grande puede hacer falta más tiempo, porque el objetivo no es acabar solo con las hormigas que ve en ese momento, sino actuar sobre el origen del problema.
En algunos casos, el control total puede llevar 1–3 semanas. Depende del tamaño de la colonia, de la ubicación del nido y de si las hormigas vienen de fuera o ya se han instalado en el edificio.
Es posible con un tratamiento profesional contra hormigas y no significa que haya un problema.
Al principio las hormigas pueden seguir activas, porque el tratamiento no busca solo eliminar al instante los insectos visibles. El objetivo es actuar sobre la colonia en profundidad.
Por eso, no pulverice más producto, no lave enseguida las zonas tratadas y no interrumpa los rastros que nuestro especialista le haya indicado.
Normalmente, el spray solo mata las hormigas que ve en ese momento.
El problema es que las hormigas visibles son solo una pequeña parte de la colonia. El nido, las larvas y la reina suelen quedar intactos. Por eso, tras un breve respiro, las hormigas pueden reaparecer, a veces incluso en otro lugar.
El tratamiento profesional funciona de otra manera. No tratamos solo las hormigas visibles: buscamos de dónde vienen, por qué zonas se mueven y dónde está el origen del problema.
Las hormigas viven en colonias y se desplazan siguiendo rastros establecidos. Por eso, un buen tratamiento no se aplica al azar, sino que se dirige a los lugares donde hay actividad real.
Nuestro equipo rastrea por dónde aparecen las hormigas, por dónde se mueven, hacia qué se dirigen y por dónde es más probable que entren en la vivienda. Después tratamos las zonas clave de modo que el efecto alcance no solo a las hormigas visibles, sino a la colonia en sí.
En muchos casos, un único tratamiento bien hecho basta para controlar el problema.
Con colonias más grandes, varios nidos o actividad procedente del patio, la terraza, estancias contiguas o zonas comunes, puede ser necesario repetir el tratamiento. Esto se valora según cada caso y el comportamiento de las hormigas tras la primera visita.
No limpie enseguida las zonas tratadas ni las áreas que nuestro especialista le haya señalado. No utilice productos caseros sobre ellas.
No lave los rastros de las hormigas con productos de limpieza fuertes o aromáticos justo después de la visita. No rocíe tampoco con un spray del supermercado.
Lo más importante es dejar que el tratamiento haga efecto sin interrumpir el proceso.
Guarde los alimentos en recipientes cerrados, limpie las migas y los restos dulces, no deje comida para mascotas por la noche y mantenga secas las zonas alrededor de fregaderos, desagües y terrazas.
Conviene sellar las grietas alrededor de ventanas, puertas, tuberías, juntas y otros puntos por donde las hormigas puedan entrar.
Estas medidas no sustituyen al tratamiento profesional, pero reducen el riesgo de que las hormigas vuelvan a encontrar el camino hasta la vivienda.
Sí. Tratamos no solo el interior, sino también terrazas, patios, pavimentos, las zonas junto a los cimientos de las casas y los puntos por donde las hormigas acceden al edificio.
En el tratamiento exterior también aplicamos los productos según la etiqueta y solo donde hace falta. Es especialmente importante en casas, propiedades en planta baja e instalaciones donde las hormigas llegan desde fuera.
Tratamos las especies más habituales en entornos residenciales: hormigas pequeñas negras o marrones, especies amarillentas de interior y también hormigas más grandes en patios, terrazas, zonas húmedas o madera.
La especie exacta importa, porque cada especie anida en lugares distintos y reacciona de forma diferente al tratamiento. Por eso primero observamos de dónde vienen, por dónde se mueven y cuáles son los puntos más importantes que tratar.
Sí. En el caso de las hormigas, el nido suele estar oculto: en la tierra, bajo las baldosas, detrás de los rodapiés, alrededor de tuberías, en huecos, bajo los pavimentos o fuera del edificio.
No siempre es necesario ver el nido para lograr un tratamiento eficaz. Lo más importante es seguir el rastro de las hormigas y averiguar por dónde entran. Es precisamente en esos puntos donde se concentra el tratamiento profesional.
El precio depende de la superficie de la vivienda y de la extensión del problema.
Para viviendas de hasta 150 m² el precio es de 59 €, y de hasta 300 m², de 99 €, con IVA incluido. Para propiedades más grandes, casas, patios o instalaciones fuera de las zonas estándar, podemos preparar una oferta personalizada según cada caso.
Prestamos servicio en Sofía, Plovdiv y Pernik con condiciones estándar.
Para otras localidades, podemos preparar una oferta personalizada según la distancia, el alcance del tratamiento y la posibilidad de combinarlo con otras instalaciones de la zona.
Porque no tratamos las hormigas como insectos aislados, sino como una colonia con un origen, unos rastros y unos puntos de entrada.
Nuestro enfoque incluye valorar la situación, elegir el método adecuado, tratar las zonas clave y darle indicaciones claras tras la visita. Nuestro objetivo es controlar el problema en profundidad, y no que las hormigas que ve ahora mismo desaparezcan solo de forma temporal.
Contamos con una amplia experiencia en control de plagas y desinfección, equipos certificados y cientos de opiniones reales de clientes.
Producto profesional y cebos que eliminan toda la colonia junto con la reina. Normalmente llegamos en un plazo de 24–48 horas.
T
K
J
J
R
D
V
I
V
K
V
D
D
I
I
Z
V
I
V
P